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05/10/2004
I keep on fallingEl dulce olor a marihuana en la ropa, las luces tenues del bar. Dos de las chicas del grupo que tocan nos tienen hechizados. Una es rubia, va de negro. Canta y se mueve de maravilla. Otra lleva una falda vaquera y botas altas, un pañuelo sobre su cabello rizado. Dice que se llama A., canta como un ángel y sonríe como una diosa. T. está a mi lado y probablemente piensa lo mismo: si en ese momento, ella nos dijera que por su amor nos cortáramos un brazo, lo haríamos. Si nos dijera que exterminásemos a todo el público del local, lo haríamos.
No puedo remediarlo. Soy feo, petrarquista y sentimental.
10/10/2004
IncongruenciasLa mente debería ser como un sistema operativo. ¿Deja de funcionar, está obsoleto, atascado con alguna rutina? Hacemos un formateo, borrón y cuenta nueva. Y listos para seguir adelante.
De la misma forma, la red de redes debería ser como nuestra vida: parcial, local, pequeña. ¿De qué me sirve conocer a la chica de mis sueños si vive en la otra punta del país? De nada. De nada.
14/10/2004
AdvertenciaNunca dejes ver Chocolat a una mujer. Cuando la vi años atrás, nunca sospeché que la ambición de la Binoche sería también la de Sophie: la que, incapaz de resistir por mucho tiempo una rutina, una determinada manera de vivir, la llevaría a viajar y a perderse, buscándose a sí misma. Y ahora, cuando tengo con la chica de la capa roja apenas el contacto de una llamada por teléfono a la semana, después de que ambos subiéramos el Calvario tras su marcha, cree que puede pedirme que la llame alguna vez, pero no más de dos; que puedo conformarme con hacerle preguntas de rigor, cuando lo que quiero es confesar. Que me bastan diez minutos, cuando no tendría suficiente con una hora. Que puedo mantenerme sobrio y lejano, cuando lo que quiero es llorar y decirle que vuelva, que no puedo fingir ser fuerte, que me tiene en sus manos. Que puedo evitar decir te quiero y te echo de menos, porque ella sí. A veces desearía que el teléfono no existiera.
25/10/2004
De la terrible noción de olvidarParece tan fácil, pero resulta tan complicado cuando lo que hay que exorcizar no es un mal recuerdo sino simplemente un pedazo de vida, arrancar una parte de ti, extirparla como si fuera un órgano que malfuncionara. Es imposible. Sólo un clavo saca a otro clavo, pero me niego, me niego.
26/10/2004
Rómpase sólo en caso de emergencia[Obsérvese el cínico juego de palabras del título]. Al final uno tiene que arreglárselas como puede.
¿A quién le cuento cómo me va la vida? A algún amigo de confianza. ¿Y si tengo cosas que no puedo contar a un amigo? Tienes dos blogs y un diario personal en papel para desahogarte. ¿A quién abrazo? A la almohada. ¿Con quién tengo sexo? Como decía Woody Allen, la masturbación es tener sexo con alguien a quien amas.
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